¿Serie Mundial en Florida?

Hace 20 años era imposible pensar siquiera en ver juegos de temporada regular en el estado de Florida, pero en 1993 llegaron los Marlins y en 1998  los Rays (llamados Devilrays) para garantizar juegos de ambas ligas en este estado sureño acostumbrado a juegos de pretemporada en la Liga de la Toronja.

Los peces han ido a dos series mundiales como wild card y las han ganado ambas (1997 ante los Indios y 2003 ante los Yankees), mientras que los Rays ya estuvieron el año pasado en el magno evento perdiendo ante los Filis.

Cuando terminaron los entrenamientos de 2008, ambos equipos de la Florida dominaron sus respectivas ligas en porcentaje de ganados y perdidos pero los conocedores dijeron que esos juegos no contaban.

Pasaron los días y faltando una semana todavía había una ligera posibilidad pero los Marlins no pudieron al final y se quedaron fuera de la postemporada, mientras que sus  paisanos de estado si avanzaron.

En 2009, ambos equipos vinieron con la expectativa de mejorar en base al excelente pitcheo abridor de ambas novenas, de una mejor defensa y del bateo oportuno. El spring training fue para conocer muchas nuevas caras y ninguno de los dos equipos lució tan bien como los entrenamientos anteriores de 2008.

Ha sido una montaña rusa la temporada de los muchachos de Fredi González al colocarse al momento de escribir estas líneas a medio juego del tope de la división este. Por su parte, Tampa Bay ha comenzado a descontar ventaja y se encuentra a cinco partidos de Boston y 2.5 de Nueva York.

Realmente creo que 2009 puede ser el año de la Serie del I75 Sur, del Alligator Alley, de la Naranja, de la Toronja.

La explicación es sencilla ya que los dos jóvenes cuerpo de lanzadores comandados por Josh Johnson (Florida) y Matt Garza (Tampa Bay) lucen como los más consistentes y libres de dolencias.

A Johnson lo acompañan Andrew Miller, Ricky Nolasco, Sean West y Chris Volstad para conforman uno de los mejores quintetos abridores de la Nacional. Por su parte, Garza es seguido por James Shields, James Niemann y David Price hacen lo mismo en el nuevo circuito.

El liderazgo ofensivo lo comandan Hanley Ramírez en Miami acompañado de Jorge Cantú, Chris Coghlan, Cody Ross y Emilo Bonifacio. Por otro lado, Evan Longoria lidera a los muchachos de John Maddon acompañado de Carlos Peña, Carl Crawford con su velocidad, BJ Upton, Jason Bartlett y Dioner Navarro.

Quizás no sean los peloteros que más dinero ganan ni hacen tantos comerciales como otros jugadores de equipos con mayor tradición beisbolera, pero les aseguro que se fajan todos los días como si estuviesen jugando el último juego de sus vidas.

Por otro lado hay quienes comentan que los rating en televisión son menores que si jugaran los equipos de Nueva York, Boston Chicago o los Ángeles, pero también es muy cierto que las fanaticadas de Miami y Tampa han ido creciendo al punto de arrastrar a antiguos fanáticos de otros equipos que se mudaron a la zona y se han cambiado para apoyar a sus nuevos equipos.

Lo que pasará el resto de la temporada es impredecible pero en Miami y Tampa hay ambiente de postemporada por los momentos y si llegan a ganarse ambos equipos el derecho de representar a sus respectivas ligas en el evento otoñal, entonces no se preocupen de los ratings en televisión sino de la oportunidad de ver en acción en una vitrina muy especial a la pandilla de Hanley y enfrentando a la de Longoria.

Estén pendientes porque nadie esperaba que estuvieran tan cerca a estas alturas del campeonato y realmente lo están.

Marlins y Rays? Una serie mundial sin precedentes, bajo el sol de Florida.

Me gustaría ver eso, y a ti?

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